Padre José María Pujadas Ferrer
Vocación y Primeros Años
José María Pujadas Ferrer nació el 9 de agosto de 1915 en Canet de Mar (Barcelona – España). Desde muy joven sintió la llamada al servicio eclesial, lo que lo llevó a ingresar al Seminario de Gerona. Fue ordenado sacerdote el 16 de febrero de 1941, apenas terminada la Guerra Civil Española, un contexto que marcaría su carácter resiliente y su deseo de reconstruir el tejido social a través de la fe.
Sus primeros años de ministerio destacaron por un dinamismo excepcional en la formación de laicos. Durante casi tres décadas en España, se desempeñó como consiliario de jóvenes, profesor y un apasionado promotor de los Cursillos de Cristiandad, herramienta que más tarde le serviría de base para diseñar una metodología específica para la juventud.
El Giro Hacia América
En 1963, el Padre Pujadas se trasladó a América, enviado por la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA). Su destino fue Colombia, país que adoptó como su segunda patria y donde su carisma encontraría su máximo despliegue.
Su labor en el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en Bogotá fue el catalizador definitivo. Allí, al observar la realidad de la juventud del continente, comprendió que los métodos tradicionales de evangelización no estaban llegando al corazón de las nuevas generaciones. En 1967, comenzó a diseñar lo que él llamaba una “dinámica psicológica para grupos apostólicos”, buscando que el joven no fuera un espectador, sino el protagonista de la misión.
El Legado de Medellín y la Expansión
En 1968, el Padre Pujadas se estableció en Medellín, donde fundó oficialmente el Movimiento Encuentros de Promoción Juvenil. Su visión era clara: formar líderes cristianos íntegros que “dieran rumbo” (el timón) a su propia vida y a la sociedad.
Bajo su liderazgo directo, el movimiento se expandió con una velocidad asombrosa. El Padre Pujadas no solo era un ideólogo, sino un misionero incansable que viajó por toda América Central, el Caribe y Estados Unidos, estableciendo Centros Guía y formando a los primeros equipos de jóvenes que continuarían su obra. Su metodología, plasmada en el libro “Encuentros de Promoción Juvenil: Guía para la organización”, se convirtió en el manual de referencia para miles de comunidades.
Un Hombre de Iglesia y de Pensamiento
Más allá de su labor como fundador, el Padre Pujadas fue un autor prolífico y un pensador eclesial. Su obra se caracteriza por un equilibrio entre la psicología profunda y la espiritualidad encarnada. Entre sus aportes más significativos se encuentran:
El concepto de “Promoción”: Entendida como el paso de condiciones de vida menos humanas a más humanas.
La Pedagogía del Encuentro: Un método que privilegia la vivencia sobre la teoría.
Fidelidad al Magisterio: Su constante esfuerzo por mantener al movimiento en perfecta comunión con el Papa y los Obispos, lo que culminó en el Reconocimiento de Derecho Pontificio.
Partida y Trascendencia
El Padre José María Pujadas Ferrer falleció el 10 de diciembre de 1984 en Palamós (España), dejando un movimiento consolidado en más de una decena de países.
Su legado no reside únicamente en los libros o en la estructura organizativa de EPJ, sino en cada joven “emproísta” que descubre su vocación. Hoy, su causa de vida sigue presente en los 13 Centros Guía de Colombia y en la red internacional que continúa trabajando bajo el timón que él nos legó.
