Historia EPJ Colombia

 

El Origen y el Carisma Fundacional

El Movimiento Encuentros de Promoción Juvenil (EPJ) nació como una respuesta providencial a las transformaciones eclesiales impulsadas por el Concilio Vaticano II. Su génesis se sitúa en 1967, durante el curso internacional sobre la “Dinámica Psicológica de los Grupos Apostólicos Juveniles”, organizado por el Centro Vocacional del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en Bogotá, Colombia.

Fue en este entorno académico y pastoral donde el sacerdote español José María Pujadas Ferrer, en colaboración con un equipo de sacerdotes y laicos comprometidos, identificó la necesidad de un método que permitiera a la juventud descubrir su potencial como agentes activos de evangelización. El carisma se fundamentó en la premisa de que el joven es el apóstol más eficaz para otro joven, siempre que cuente con las herramientas humanas y espirituales necesarias para liderar con coherencia.

Medellín: Cuna del Movimiento

Si bien la idea maduró en Bogotá, la ciudad de Medellín fue el escenario donde el Movimiento tomó forma oficial en 1968. Este año reviste una importancia histórica excepcional, pues coincidió con la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, un evento que marcó el rumbo de la Iglesia en el continente.

En este marco, se redactó el “Documento de Medellín”, considerado la piedra angular de EPJ. En él se definió que la promoción juvenil no debía ser un evento emocional pasajero, sino un proceso de maduración integral. Se establecieron los tres objetivos prioritarios que siguen vigentes: la opción vocacional para la realización personal, la fe comprometida en Jesucristo y la inserción social a través de grupos cristianos. Colombia, y específicamente Medellín, se convirtieron así en el faro desde el cual se irradiaría esta metodología al resto del mundo.

Expansión Internacional y Consolidación

La potencia del carisma permitió que el movimiento superara rápidamente las fronteras colombianas, demostrando que el método era aplicable a diversas culturas y realidades sociales:

  • América Central y del Norte: Durante las décadas de los 70 y 80, EPJ se estableció con gran fuerza en países como Costa Rica, Guatemala, El Salvador y México. En Estados Unidos, el movimiento encontró un espacio vital para la formación de líderes hispanos, consolidando su presencia en ciudades estratégicas.

  • Región Sur Caribe: Con el crecimiento del movimiento, Colombia asumió un papel fundamental en la estructura de la Región Sur Caribe. Esta articulación permitió unificar criterios entre países como Venezuela, Perú, Chile y República Dominicana, facilitando el intercambio de guías y la realización de Encuentros Regionales que fortalecieron la unidad metodológica.

  • Presencia en Europa: El carisma regresó a las raíces de su fundador, estableciéndose con éxito en España e Italia, donde hoy continúa formando a jóvenes bajo los mismos principios de liderazgo y fe nacidos en Colombia.