Derecho Pontificio

 

¿Qué significa ser un Movimiento de Derecho Pontificio?

El reconocimiento de Derecho Pontificio es la máxima distinción y aval que la Santa Sede otorgó a Encuentros de Promoción Juvenil (EPJ). Significa que nuestro movimiento no es una iniciativa aislada, sino una Asociación Internacional Privada de Fieles que depende directamente del Vaticano, a través del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

Para quienes nos visitan, esto se traduce en tres pilares de seguridad:

  1. Fidelidad Eclesial: Nuestra doctrina y métodos están alineados con el Magisterio de la Iglesia Católica Universal.

  2. Transparencia Organizativa: Nuestros estatutos han sido revisados y aprobados por la Santa Sede, garantizando una estructura seria y responsable.

  3. Acompañamiento Internacional: Formamos parte de una red global que responde a los estándares de cuidado y formación que la Iglesia exige hoy.

El Camino hacia el Reconocimiento

La historia de EPJ está marcada por una maduración constante que fue reconocida por los sucesores de Pedro:

  • 1996 – El Primer Aval: El 29 de junio de 1996, el entonces Pontificio Consejo para los Laicos emitió el decreto de reconocimiento como Asociación Internacional de Fieles, validando nuestro carisma nacido en Colombia como un don para el mundo.

  • 2001 – El Decreto Definitivo: En la Solemnidad de San Pedro y San Pablo del año 2001, recibimos el reconocimiento definitivo de nuestros Estatutos. Este hito confirmó que la pedagogía del Padre José María Pujadas es una herramienta eficaz y segura para la evangelización de la juventud a escala global.

Seguridad y Confianza para la Familia

Entendemos que, en la actualidad, la seguridad es la prioridad. Ser un movimiento de Derecho Pontificio implica un compromiso innegociable con:

  • Ambientes Seguros: Implementamos protocolos de protección y cuidado de los jóvenes, alineados con las directrices de la Santa Sede y la Conferencia Episcopal de Colombia.

  • Formación Integral: No improvisamos. Contamos con una ruta formativa clara que garantiza el crecimiento humano y espiritual de cada joven que asiste a nuestros encuentros.

  • Seriedad Institucional: Al ser una asociación con personalidad jurídica internacional, EPJ ofrece una estructura de gobernanza clara, con responsables nacionales y regionales que velan por el buen nombre y la ética de la obra.

Caminar en EPJ es caminar con la Iglesia. Con más de 50 años de historia y un respaldo vaticano sólido, invitamos a los jóvenes, padres de familia y párrocos a confiar en esta escuela de liderazgo. Aquí, la fe se vive con la alegría de la juventud, pero con la solidez de una institución reconocida por el Papa como un bien para la humanidad.